El orégano (Origanum vulgare) es una hierba de la familia labiadas, aromática, más conocida en forma seca y triturada en la cocina que fresca y lozana en los prados húmedos y márgenes de bosques caducifolios donde vive. Tiene hojas ovadas, enteras y opuestas que, examinadas a contraluz, presentan unos puntos, las glándulas donde se acumulan los aceites esenciales. Florece a principios de verano. Entonces se forman una inflorescencia terminal y algunas más laterales, densas como glomérulos, repletas de pequeñas flores de corola tubular abierta en 2 labios con 2 y 3 lóbulos tal como es característico de las labiadas, blanca, rosada o manchada de púrpura, de la que sobresalen los estambres y el pistilo. Toda la planta, en especial sus tallos jóvenes, las brácteas que acompañan las flores y los cálices, suele tomar un matiz granate, como de vino tinto.

El orégano tiene una extensa aplicación como especie aromatizante en muchas recetas de cocina mediterránea por su toque a mitad de camino entre la ajedrea y la menta, en especial para aliñar las carnes y proporcionar el gusto característico de las pizzas.

[fotos Jordi Badia]