La santateresa (Mantis religiosa) es un insecto perteneciente al orden mantodeos, grande -las hembras como las de las fotos superan fácilmente los 7 cm de longitud, los machos son más pequeños- que, si sus colores crípticos verde, amarillo o marrón claro no lo impiden, veremos en lugares soleados como los matorrales mediterráneos. Son característicos de la mantis los fémures espinosos del primer par de patas y la cabeza triangular con dos grandes ojos y unas mandíbulas potentes siempre prestas a morder. La santateresa es un depredador temible de otros insectos. A menudo permanece quieta cerca de una flor, al acecho de los insectos polinizadores imprudentes.

La imagen superior muestra una hembra adulta de color verde, la siguiente otra hembra adulta -ésta de color pajizo y devorando un saltamontes- y debajo una ninfa. La imagen de la izquierda ilustra las ootecas, unas estructuras de contorno elíptico y consistencia esponjosa que contienen los huevos. Las ootecas se encuentran fácilmente adheridas a piedras o maderas.

Una especie similar, de la misma familia mántidos, es Iris oratoria, de menor tamaño que la santateresa y cuyas hembras se reconocen por sus alas cortas que no llegan a cubrirle el abdomen.

[fotos Jordi Badia (1ª y 2ª) y Florenci Vallès (3ª y 4ª)]