El zumillo (Thapsia villosa) es una hierba vivaz y robusta perteneciente a la familia umbelíferas. Las hojas basales son mayoría, grandes, de contorno triangular, dos veces divididas y con lóbulos resultantes aún crenados, de lo que resulta una silueta que simula el fronde de un hipotético helecho. El adjetivo específico villosa se refiere a la larga vellosidad de las hojas. Estas hojas nacen de una raíz gruesa, como una zanahoria blanca en su interior, el extracto de la cual se había utilizado en medicina, probablemente con poco acierto. las hojas caulinares son menores y con su pecíolo ensanchado en una vaina. Cada rama del zumillo culmina en una umbela central con unos 20 radios que llevan flores amarillas hermafroditas. En los laterales aparecen umbelas menores que suelen estar constituídas por flores solamente masculinas que en poco tiempo se secarán, lógicamente sin dar fruto. Las umbelas del zumillo son visitadas por una gran variedad de insectos. Los frutos del zumillo (foto inferior) se caracterizan por sus alas.

En la comarca de Bages, el zumillo vive en su parte sur-este, en prados más bien secos. Su distribución en la comarca es más amplia que la de la cañaheja (Ferula communis), una hierba de porte similar con la que podría confundirse. El tallo de la cañaheja suele ser más alto y lleva numerosas umbelas situadas a distintos niveles, mayores las de abajo que las de arriba -disposición contraria a la de las umbelas en el zumillo- de flores igualmente amarillas fértiles. El fruto alado del zumillo también permite diferenciarlo con seguridad de la cañaheja. A diferencia de la mayoría de umbelíferas, estas dos grandes hierbas, el zumillo y la cañaheja, florecen comparativamente temprano en junio, mientras que en agosto tendrán sus partes aéreas ya totalmente secas, cuando el resto de umbelíferas están aún en flor.

[fotos Jordi Badia]