La zulla silvestre (Hedysarum boveanum ssp.europaeum [= H.confertum, H.humile]) es una mata de la familia papilionáceas que destaca tanto por su capacidad para prosperar en las vertientes más soleadas y erosionadas, como por el colorido de su floración al iniciar el verano. Posee una cepa leñosa con raíces potentes, de la que nacen los tallos herbáceos hasta alcanzar un máximo de medio metro de altura. Las hojas son compuestas imparipinnadas, con unos 10 pares de folíolos estrechos más el terminal. Entre los meses de mayo y julio, de la axila de las hojas nacen pedúnculos largos con un racimo, también alargado, de numerosas flores purpúreas. Las flores muestran la característica morfología de las papilionáceas, un color púrpura vivo y la particularidad de tener el pétalo superior o estandarte más corto que el inferior o quilla. El fruto es una legumbre estrangulada en 2 o 3 segmentos por donde se rompe transversalmente para liberar la semilla, en vez de abrirse por las valvas.

La zulla silvestre es una planta característica de las cárcavas de las cuestas soleadas; una planta pionera que debe contribuir a enriquecer estos suelos tan pobres. Vive en romerales y tomillares de la depresión del Ebro, penetrando por el oeste en el Bages. En la comarca de Bages es frecuente en las cuestas de los relieves tabulares del sudoeste, sobre las lutitas rojas de la formación geológica Artés. Llega hasta Sallent, Santpedor y Manresa, pero raramente cruza el río Llobregat. [fotos Jordi Badia (arriba) y Florenci Vallès (abajo)]