La culebra de escalera (Elaphe scalaris) es un colúbrido frecuente en el Bages que puede llegar a medir 150 cm de largo. Cuando es joven hace honor a su nombre específico, porque muestra un dibujo en forma de escalera en el dorso -en las imagénes de abajo-, que se transforma en dos bandas longitudinales oscuras cuando es adulta -en la imagen de arriba-. Tiene la cabeza pequeña, redondeada y poco diferenciada del cuello, con el hocico un poco afilado. Vive en ambientes soleados y no es extraño que se suba a los árboles. Los adultos se alimentan de pequeños mamíferos y de pájaros (especialmente de los de los nidos), mientras que los jóvenes comen saltamontes y otros animales de tamaño similar. Es un reptil agresivo, que sopla de manera espectacular al sentirse amenazado, y es fácil que muerda con violencia si se lo intenta coger. Tradicionalmente, en el campo, a la culebra de escalera se le han atribuido propiedades medicinales, y con ella se ha preparado caldo, aceite y ungüento. Como otros ofidios, bastantes culebras de escalera mueren atropelladas en los caminos y carreteras, ya que utilizan el asfalto para calentarse. Su área de distribución incluye Menorca, el sureste de Francia y la península Ibérica excepto en la franja húmeda que va del País Vasco a Galicia. [fotos Florenci Vallès (arriba y abajo) y Montse Porta (centro)]